sábado, 3 de septiembre de 2011

Pizza de pimientos asados y bonito

Hace unos días este blog superó los 100 seguidores, para celebrarlo quería invitaros a todos a un trocito de pizza. Si, sé que entre 100 toca a poco pero bueno, la intención es lo que cuenta. La masa y el método de trabajo con ella la he copiado del blog salseandoenlacocina no sé si lo conocéis, sino os invito a visitarlo, es un blog de cocina absolutamente imprescindible. Las actualizaciones no son demasiado frecuentes pero hay que decir que cuando cuelga una receta es que la ha estudiado a fondo, le ha dado todas las vueltas posibles y es sin duda una receta de éxito. Desde que he descubierto su receta de pizza, he dejado de lado mi querida thermomix, para estos menesteres claro. La única diferencia es que  en el blog la hacen a la piedra y yo la hago en una base de silicona. Vamos allá con la receta.

Ingredientes:
(Para la masa)
- 225gr. de harina de fuerza.
- 175ml. de agua (orientativo dependerá de la harina).
- sal.
- orégano.
- 1/2 sobre de levadura de panadería.

(Para el relleno)
-Un bote de pimientos asados caseros de mi huerta (vale también una lata del súper pero no es lo mismo).
-Un bote de salsa de tomate casera de mi huerta (también vale de supermercado).
-Un bote de bonito del norte (recomendado por calidad precio el bote de cristal del Lidl).
-Un paquete de queso mozarella rallado.
-Un bote de aceitunas negras (sin hueso).

Empezamos con el amasado. Este proceso no lleva más de 3 minutos, si un día tengo tiempo colgaré un vídeo para que veáis que no miento. Cojo un tuper de suficiente capacidad para la masa y lo pongo encima de mi báscula (del Lidl por supuesto) y peso la harina de fuerza, le añado medio sobre de levadura de panadería (no confundir con el Royal), la sal y el orégano al gusto. Lo mezclo todo en seco con una cuchara y entonces le voy añadiendo agua poco a poco y mezclándola con la cuchara, tiene que quedar un textura más bien líquida y pegajosa, pero sin grumos. Una vez conseguida la textura adecuada, no más de 3 minutos como decía, le pongo la tapa al recipiente donde está la masa y lo dejo reposar al menos 1 hora y media, depende de la época del año, en verano es más rápido y en invierno más lento. Para acelerar este proceso en invierno lo que hago es precalentar el horno a 50º durante unos 30 segundos, apagarlo y meter en él el recipiente con la masa y dejarla reposar así con el horno cerrado y apagado. Una vez la masa ha doblado su volumen y se observan abundantes burbujas en su interior, estará lista para la siguiente y definitiva fase.

Extendemos la base de silicona en la encimera de la cocina y la cubrimos con una buena capa de harina, para trabajar mejor la masa ya que está está muy húmeda. Vaciamos la masa encima de la silicona para ello deberemos mojar las manos en agua para que no se nos pegue a ella. 

Ahora viene la fase más complicada. intentamos extender un poco la masa con la ayuda de las manos y la doblamos sobre si misma una o dos veces y añadimos más harina si es necesario y extendemos la masa con el rodillo por toda la superficie de la base. Es una masa muy elástica por lo que intentará recuperar su forma, así que deberemos extenderla un par de veces hasta que la dejemos completamente estirada. Hasta aquí la fase difícil. Una vez tenemos extendida la masa, deslizando la base de silicona con cuidado, la colocamos encima de la rejilla de nuestro horno.

Con la ayuda de un pincel de cocina extendemos una capa de salsa de tomate sobre toda la masa y sobre ella añadimos el pimiento asado en tiras y el bonito en láminas.



Añadimos también las aceitunas negras cortadas en dos o tres partes. En este momento pongo el horno a precalentar a unos 230º, con la opción ventilador si es posible. Mientras se precalienta el horno extendemos una buena capa de queso mozarella rallado y seguidamente introducimos la pizza en el horno.

Cada horno es un mundo así que tendréis que investigar, en el mío con unos 18 minutos es suficiente. Este es el resultado.

No os desaniméis por esta gran parrafada, me ha costado más escribir la receta en el blog que hacerla en la cocina.

martes, 16 de agosto de 2011

Días de descanso

Lo bueno que tiene estar unos días lejos de casa es que al volver te espera una recolección grande y variada. El estómago también agradece un pequeño descanso después de comer unos cuantos días fuera de casa. Este verano la cosechas más abundantes están siendo la de los tomates, de los que estoy dando buena cuenta  en ensalada, en salsa de tomate en conserva y por fin, este año me he atrevido con el salmorejo que en estos días de calor baja estupendamente, eso si con unas "virutillas" de jamón sino se me hace un poco pesado.

miércoles, 20 de julio de 2011

El padre de todos mis tomates

Está siendo un buen año en cuanto a la cantidad y calidad de los tomates recogidos. El buen tiempo en los meses de mayo y junio ha hecho que las cosechas se anticipasen. En cambio en lo que va de mes de julio el tiempo ha cambiado y han bajado las temperaturas e incluso ha llovido, lo cual ha motivado la aparición del mildiu. He tenido que volver a usar el caldo bordelés, después de un par de temporadas sin necesitarlo. De momento solo lo he aplicado en unas 5 matas que parecen algo tocadas.
Este año he plantado 4 variedades distintas de tomates: los kumato, los money maker, los gran marmande y unos que desconozco su nombre y que traje de casa de mi madre, aunque tienen bastante parecido con los gran marmande.

Los kumato tiene un sabor excelente para las ensaladas, sus matas no son muy vigorosas ni dan excesivos frutos. Los money maker son unos tomates de tamaño medio, muy buenos para hacer salsa y la producción de sus matas es abundante. Por último los gran marmande hacen honor a su nombre. Son matas de gran porte con un tallo muy fuerte y que dan unos tomates de gran tamaño como se puede ver en la foto y que creo que puede ser superado por algún ejemplar en proceso de maduración.

En su contra he de decir que son muy delicados y muchos de los frutos se estropean en la planta antes de madurar. Ademas deben ser más sensibles al mildiu porque prácticamente todas las matas tocadas por el mildiu son de esta variedad.

martes, 5 de julio de 2011

El año de las berenjenas

Parece que por fin, después de intentarlo durante los pasados años, este año podré probar unas berenjenas de mi huerta. El secreto, hacer exactamente lo mismo que en años anteriores, la naturaleza es así de caprichosa.


Los tomates van también a un ritmo muy bueno y con adelanto respecto a otros años, el clima benévolo de estos últimos meses ha ayudado bastante.


Como veis, las cosechas comienzan a ser abundantes y este año ya he repartido parte de ellas entre algunos vecinos y familiares. La cosa pinta bien.

miércoles, 15 de junio de 2011

Los pájaros ya confían en mi huerta

En estos que llevo con la huerta, los pájaros siempre me habían respetado. Algún vecino extrañado me preguntaba si los pájaros no atacaban mis hortalizas y yo les decía que no y añadía, "seguramente no confien en mi capacidad como horticultor", pues parece que este año ya han comenzado a confiar porque, se están mandando unos festines considerables con mis guisantes. A pesar de todo la cosecha no está siendo mala. Como los guisantes ya están casi terminando su ciclo he optado por no tomar ninguna medida drástica pero si para el año próximo, la cosa se pone fea, atacaré con todas mis armas y usaré para espantarlos, si es necesario, unos CD's piratas de Ramoncín.

miércoles, 8 de junio de 2011

Los ajos, otro año otro fracaso

Me las prometía muy felices este año con los ajos, habían comenzado a crecer con fuerza, pero al final las cosas han vuelto a su cauce habitual y la cosecha de ajos ha vuelto a ser un desastre. Como se puede ver en las fotos los ajos apenas han crecido, incluso, los que había plantado toda la cabeza junta para obtener ajos tiernos, al final han alcanzado el mismo tamaño que los que había plantado los dientes por separado. No sé si estaré haciendo algo mal o simplemente que esta tierra gallega no es buena para los ajos. Se admiten consejos.

 



lunes, 6 de junio de 2011

Mis tomates Kumato

Estas son mis pequeñas joyas de la corona de esta temporada. Hace un par de años decidí comprar unos tomates Kumato en una frutería para probar en ensalada, aproveché la ocasión y les saqué unas semillas, el caso es que las tenía olvidadas en un cajón de casa y este año al preparar los semilleros, casualmente las encontré, así que decidí probar suerte, aunque sin muchas esperanzas, ya que habían pasado 2 años, pero cual es mi sorpresa que 4 plantitas salieron adelante, las transplanté a la huerta y ahora las estoy mimando casi como a una hija y la verdad es que están creciendo muy bien y son los que van más adelantados de todos. Así que si todo va bien este año probaré una nueva variedad de tomates de mi huerta, de la que espero sacar semillas para futuras generaciones.