Mostrando entradas con la etiqueta bancal. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta bancal. Mostrar todas las entradas

lunes, 13 de abril de 2009

Estado de la huerta a fin de marzo

El buen tiempo de pasadas semanas, hasta que justo llegó la Semana Santa, ha hecho que las horas de dedicación a la huerta se multiplicase y las de dedicación a este blog se dividiese. En esta semana que parece que el mal tiempo continuará por estas tierras ,espero poner un poco más al día el blog. Comienzo con esta entrada en la que muestro el estado de la huerta a finales del mes de marzo.
Este año he estrenado en la huerta una variedad nueva de lechuga, conocida como de "hoja de roble" que me hicieron llegar desde tierras tudenses.

También he plantado tres aromáticas más entre los bancales. Una plantita de cilantro, aunque tengo más en mis macetas-semilleros preparadas para ser transplantadas en las próximas semanas.

También he plantado estragón, que se estrena en la huerta.

Al igual que el eneldo que también debuta en mis bancales.

Este es el estado que presentaban mis bancales a finales del mes pasado. El de las leguminosas y crucíferas con los tirabeques y guisantes tirando con fuerza, no así las coliflores que creo que un año más me he equivocado de fecha de plantación.

El de las compuestas, quenopodiáceas y cucurbitáceas donde están las lechugas y espinacas.

El de las umbelíferas y liliáceas donde los ajos, cebollas y puerros están creciendo bastante bien, donde empiezan a ser visibles las zanahorias y donde los grelos y escarolas ocupas, están dando los últimos coletazos, esperando obtener algunas semillas de ellos.

Y por último el de las solanáceas donde por fin he comenzado los trabajos de acondicionamiento.

jueves, 19 de febrero de 2009

El invierno nos da una tregua

Este duro nos ha dado unos días de tregua y he aprovechado para ponerme un poco al día en la huerta. Entre otras cosas he hecho lo siguiente:
He acondicionado un nuevo bancal.
Espero que no haya que cavar los bancales todos los años porque el trabajo que da es agotador. En todo caso me plantearé cavar uno cada año a modo de rotación para tener todos más o menos acondicionados, pero con menos trabajo.
Como se puede ver la calidad de la tierra de este bancal no es especialmente buena, después de una capa superficial más o menos buena enseguida aparece jabre y bastante duro, por ello he añadido más abono del que suelo echarle normalmente.
También he sembrado unas pocas de zanahorias y de espinacas. Lo hecho con luna llena, cosa que como dicen algunos veteranos de la huerta, entre ellos mi madre, no es muy aconsejable, por lo que el resto lo plantaré en estos días con luna menguante o creciente. Así también podemos comprobar sin son ciertas o no las creencias con respecto a la luna y su influencia en los cultivos. Esta vez los he plantado en su bancal correspondiente, no como hice con los grelos, que no deberían estar en este bancal. Aquí he sembrado las zanahorias.

Y aquí las espinacas.
También he sembrado un tarrito de lechugas y otro de espinacas.
Como podéis comprobar los grelos continúan creciendo y algunos de ellos ya han pasado por los fogones.

sábado, 27 de diciembre de 2008

A por el segundo bancal IV y último

Ayer por la mañana terminé de preparar el bancal de las leguminosas y crucíferas. Como podéis apreciar en las fotos la tierra presentaba un capa considerable de hielo lo que dificultó un poco las labores de nivelado. Como con el anterior bancal nivelé la tierra con un rastrillo y posteriormente le añadí caliza para corregir un poco el exceso de acidez de la tierra. Esta vez siguiendo los consejos de mi amigo Carlos, no he abonado en superficie con compost, lo haré en el momento que plante algo en el bancal, para que las malas hierbas no se lleven los nutrientes. Después mojé toda la superficie del bancal con un poco de agua, para que el viento no arrastrase la caliza. Lo único que se me ha olvidado con las prisas es volver a colocar la manguera de riego, quedará para otra ocasión.




miércoles, 24 de diciembre de 2008

A por el segundo bancal III

Estas dos últimas mañanas he aprovechado para terminar de cavar el bancal de las leguminosas y crucíferas que había empezado a preparar a medidados de noviembre. Las lluvias del mes de noviembre y principios de diciembre me dejaron con la tarea a medias. La verdad es que este ejercicio matinal me ha venido de perlas para combatir estas mañanas de fría escarcha. Haciendo un pequeño cálculo, han sido unos 2,7 metros cúbicos de tierra la que he tenido que mover, no me extraña que al final de la jornada acabe en manga corta y sudando de lo lindo. Ahora queda nivelar el bancal y echarle caliza y abonado superficial al igual que hice con el anterior bancal que preparé. Aprovecho para desearos a todos unas felices fiestas y un 2009 más verde y ecológico.



lunes, 24 de noviembre de 2008

A por el segundo bancal II

Este es el aspecto que presenta el bancal de las leguminosas y crucíferas después de otras 3 horas de duro trabajo el sábado por la mañana. Espero que todo este trabajo y el que aún me queda dé sus frutos, porque los grelos que tengo en el bancal contiguo, como se puede apreciar en la primera foto, no acaban de desarrollarse, a pesar del trabajo que llevé y del abundante abonado que le apliqué. Estoy empezando a comprender aquello de "ganarás el pan con el sudor de tu frente".

Aspecto del bancal antes de empezar

Aspecto del bancal desde otro punto de vista
Aspecto del bancal una vez finalizada la jornada

Aspecto del bancal al término de la jornada desde otro punto de vista

lunes, 17 de noviembre de 2008

A por el segundo bancal

Aprovechando la mañana del sábado decidí empezar a preparar el segundo bancal. En este caso le tocó el turno al bancal de las leguminosas y crucíferas, donde todavía tenía los restos de los tutores de judías y tirabeques. Después de unas tres horas de duro trabajo lo único que conseguí fue quitarle los tutores y las malas hierbas. Aún me quedan unas cuantas mañanas de sábado hasta que el bancal esté listo para una nueva plantación.

Vista general de la huerta antes de empezar el trabajo

Aspecto que presentaba, inicialmente, el bancal

Aspecto final del bancal después de las labores de limpieza


Vista general de la huerta una vez finalizados los trabajos

lunes, 27 de octubre de 2008

Preparando los bancales

Este año me he propuesto preparar más cuidadosamente mis bancales y abonarlos suficientemente, para evitar los fracasos de esta temporada pasada debido a la falta de abonado y a no estar la tierra lo suficientemente trabajada. Como el bancal de las compuestas, quenopodiáceas y cucurbitáceas está ya desocupado, he decidido empezar por éste.

El método que voy a usar es el que John Seymour en su libro "El horticultor autosuficiente" denomina bancales profundos. Para ello lo primero que he hecho ha sido arrancar a mano todas las malas hierbas que he podido.
Durante dicho proceso me he encontrado con alguna sorpresa como estos minúsculos huevos.

Después con una pala como la de la fotografía voy cavando un trozo del bancal hasta la profundidad de la propia pala.

Y voy retirando la tierra a un lado. A continuación con la horquilla voy clavándola en la tierra que queda ahora visible para airearla y esponjarla pero sin cavarla.

Raspo superficialmente el trozo que voy a cavar a continuación y echo estos restos de hierbas y tierra en la zona ya cavada. Abono la zona con abundante estiércol, en este caso de oveja.

Y vuelvo a cavar un nuevo trozo, echando en este caso la tierra sobre el hueco cavado anteriormente.

Y así sucesivamente hasta completar todo el bancal.

Como podéis ver el volumen de tierra es superior al inicial. Con un rastrillo he nivelado la tierra, quedándome el bancal unos centímetros más alto que el nivel inicial.

A continuación y para mejorar un poco la estructura de la tierra he añadido caliza magnesiana, debido a que la tierra es un poco ácida, como casi todas las tierras gallegas. De esto os podéis dar cuenta si os crecen helechos en la huerta como es mi caso.

Para mejorar un poco más la calidad de la tierra también le he añadido en superficie una buena cantidad de compost ecológico sobre el que he regado un poco para que se adhiriese bien a la tierra.

Y esto, que me ha costado lo suyo contarlo, no ha sido nada en comparación con el trabajo que me ha llevado. Para que os hagáis una idea han sido unas 12 horas repartidas en 3 mañanas de trabajo. Ahora me queda hacer lo mismo en el resto de bancales, ya estoy sudando sólo de pensarlo.